ENTRE EL HACER Y EL NO HACER
El hacer es agotador
pero exaltador
gratificador,
es un ejercicio habitual,
tan simple como caminar,
conduce a lo intelectual
también se aprende a pensar,
a trabajar,
y así los hábitos cambiar
los resultados transformar,
para no fallar,
para cosechar
porque en el intento
la vida se va.